En la etiqueta de este producto destinado a niños de más de 6 meses, se
indica “Sin colorantes ni conservantes”. Por lo que evidentemente debemos leer la
etiqueta de la parte trasera del producto para darnos cuenta más bien de todo
lo contrario.
No obstante,
en la etiqueta aparecen dos compuestos, el ácido cítrico y el citrato sódico,
ambos pueden estar incluídos entre los aditivos, siendo el E-330 y el E-331
respectivamente. Ambos compuestos son correctores de la acidez.
Estas
substancias permiten controlar la acidez o la alcalinidad de un producto
alimentario permitiendo que este alimento se conserve en unas buenas
condiciones, lo que nos indica que una vez más no debemos de fiarnos de la
etiqueta que se encuentra más visual, sino que es importante destacar la
importancia de leer el etiquetado nutricional del reverso, así cómo ser capaces
de interpretarlo.
Entonces,
¿Si estos compuestos permiten la conservación de este producto porque se
permite a la multinacional Danone emplear la publicidad “Sin conservantes”?
La respuesta
es porque en la clasificación de los aditivos, ambos compuestos están
clasificados en una sección distinta a la de los conservantes, aunque
desempeñen su función a través de su efecto sobre el pH del medio.
Esto demuestra el vacío legal que existe en cuanto al etiquetado nutricional en nuestro país, demostrando que se aplican frases cómo "Sin conservantes" pero realmente en los productos que los mencionan sí contienen conservantes, lo que implica un debate moral sobre el etiquetado nutricional.
Esto demuestra el vacío legal que existe en cuanto al etiquetado nutricional en nuestro país, demostrando que se aplican frases cómo "Sin conservantes" pero realmente en los productos que los mencionan sí contienen conservantes, lo que implica un debate moral sobre el etiquetado nutricional.

