sábado, 29 de marzo de 2014

Danone: Fraude en la publicidad


En la etiqueta de este producto destinado a niños de más de 6 meses, se indica “Sin colorantes ni conservantes”. Por lo que evidentemente debemos leer la etiqueta de la parte trasera del producto para darnos cuenta más bien de todo lo contrario.


No obstante, en la etiqueta aparecen dos compuestos, el ácido cítrico y el citrato sódico, ambos pueden estar incluídos entre los aditivos, siendo el E-330 y el E-331 respectivamente. Ambos compuestos son correctores de la acidez.

Estas substancias permiten controlar la acidez o la alcalinidad de un producto alimentario permitiendo que este alimento se conserve en unas buenas condiciones, lo que nos indica que una vez más no debemos de fiarnos de la etiqueta que se encuentra más visual, sino que es importante destacar la importancia de leer el etiquetado nutricional del reverso, así cómo ser capaces de interpretarlo.

Entonces, ¿Si estos compuestos permiten la conservación de este producto porque se permite a la multinacional Danone emplear la publicidad “Sin conservantes”?
La respuesta es porque en la clasificación de los aditivos, ambos compuestos están clasificados en una sección distinta a la de los conservantes, aunque desempeñen su función a través de su efecto sobre el pH del medio.

Esto demuestra el vacío legal que existe en cuanto al etiquetado nutricional en nuestro país, demostrando que se aplican frases cómo "Sin conservantes" pero realmente en los productos que los mencionan sí contienen conservantes, lo que implica un debate moral sobre el etiquetado nutricional. 




viernes, 28 de marzo de 2014

Bebidas energéticas: Cóctel molotov

Las bebidas energéticas triunfan entre la población adolescente o juvenil de Europa. Suelen ser utilizadas para incrementar el rendimiento deportivo o el intelectual. Pero a menudo la población no se detiene a pensar en las consecuencias de este tipo de productos. 

Se ha demostrado que las bebidas energéticas producen ciertos efectos que pueden ser fatales cómo al aceleración del ritmo cardíaco, la elevación de la presión arterial, palpitaciones, produciendo en casos graves, convulsiones o incluso la muerte.

¿Qué sucede cuándo estas bebidas son mezcladas con alcohol? 

Las investigaciones realizadas demuestran que el efecto de las bebidas energéticas puede "ocultar" una situación de embriaguez intensa, produciendo una deshidratación más grave, con una posterior resaca más severa. 

A todo esto, se debe unir que el alcohol potencia el efecto de las substancias presentes en las bebidas energéticas:

La cafeína estimula el SNC (Sistema Nervioso Central) además de el sistema cardíaco, potencia la liberación de catecolaminas (adrenalina, dopamina), además de facilitar la vasodilatación. Por otra parte, la taurina incrementa la contractilidad cardíaca.

Otros posibles riesgos de combinar estas bebidas con alcohol son los siguientes: Insomnio, arritmias, acidez estomacal, HTA (Hipertensión Arterial), hipoglucemia, lesiones musculares o muerte súbita. 

En ciertos países, se pretende establecer un impuesto para la comercialización de este tipo de bebidas, según un estudio de la revista British Medical Journal estas medida sí tendrían un efecto positivo en la reducción del consumo de estas bebidas. 

Un impuesto sobre el 20 % sobre estas bebidas disminuiría el consumo de bebidas con un alto contenido en azúcar en un 15 %. Además, según los autores de este estudio, dicha medida podría reducir la obesidad en el Reino Unido en un 1,3 %. 


sábado, 15 de marzo de 2014

Sonrisas de papel

Todo me recuerda a ti decías, no era así,
Porque fuiste la mentira del mes de abril,
Avecinabas tormenta,
Y era así.

Las nubes tornaron de dirección,
Eclipsando a la razón,
Avecinabas tormenta,
Y caí.

El viento traía dudas,
Lleno de contradictorias apuestas,
Avecinabas tormenta,
Y perdí.

Inundaste mi aliento,
Con cada falso intento,
Avecinabas tormenta,
Y me hundí.

Mi corazón ensombreció,
Al son de tu canción,
Avecinabas tormenta,

Y casi morí. 

viernes, 14 de marzo de 2014

Miradas de sal

Mis faros pararán de brillar,
convirtiéndose de cristal,
olvidarán la ciudad que los hizo llorar,
para escapar de una mirada llena de sal.

Perderán su color vegetal,
para adquirir el color del mar,
de un mar revuelto, lleno de algas,
bailarinas, al vaivén, de su amar.

Un mar lleno de rocas afiladas,
con el paso de los años, cansadas,
cansadas de sufrir,
para no herir.

Mis faros serán ese mar,
un mar solitario,
profundo, oculto, sereno, 
pero sobretodo, herido por el ser humano.