Lamentablemente, cada vez son más frecuentes los casos descritos de
violencia hacia la mujer por parte del hombre, lo cuál debería ser totalmente
censurable e inadecuado por parte de nuestra sociedad, pero a menudo se queda
en advertencias, sin en muchas ocasiones, tomarse las medidas oportunas.
Aún así, en ésta entrada me quiero centrar en otro tipo de violencia, más
silente, más sutil, no por el mero hecho de ser sutil, si no por el hecho de
que no se le da tanto eco mediático ni social cómo a la violencia de género, no
por ello ser más importante ni menos, pero ambas deberían ser denunciadas de la
misma manera, me refiero a la violencia intragénero.
Este tipo de violencia, tanto física cómo emocional, es el que se da en el
seno de las relaciones homosexuales, tanto del sexo masculino cómo del
femenino.
Cómo decía anteriormente este tipo de violencia es más silente, porque las víctimas
tienden a no denunciarla, precisamente por varios factores, entre otros, la
escasa autoestima, el miedo, o la admisión de su homosexualidad, entre otros.
En una encuesta realizada en el País Vasco se extrae que entre los
encuestados las 5 formas de violencia intragénero más comunes son éstas:
- Amenaza verbal: 52,3 %
- Humillación pública: 46,2 %
- Aislamiento social: 43,1 %
- Control (Dinero, móvil, redes sociales): 38,5 %
- Agresiones físicas y/o sexuales: 30,8 %
Destaco que estos datos no pueden sólo representar un 100 % porque se
pueden dar simultáneamente varios tipos de violencia al mismo tiempo.
Las medidas adoptadas por las víctimas serían:
- Ataque: Rompen la relación, el contacto. (72 %).
- Asesoramiento: Acuden a los servicios sociales (10,8 %) o asociaciones (12,3%).
- Contraataque: Solamente un 9,2 % interpone una denuncia.
Lo que pretendo decir con esta entrada es que nunca os creáis menos que
nadie, que siempre os pongáis a vosotros primero, que en muchas ocasiones, sé
que es complicado observar indicios de maltrato, que lo achacas a peleas o
discusiones, y a menudo no es así, lo que pretendo, es animaros a que si sufrís
un maltrato no os lo calléis, no sólo por vosotros si no por los demás también.
A los diecisiete pasé por una de estas relaciones, que me derivo en
problemas bastante serios después, sobretodo a nivel de autoestima, en su
momento rompí con esa persona, no le di más importancia al tema tras todas las
peleas, preferí callarme durante mucho tiempo, ni hice nada, tiempo después
ésta persona le hizo muchísimo daño a otra persona, es decir, que no permitáis
que otra persona sufra lo mismo, siempre con
motivos por supuesto, porque existen también ciertos casos de personas
que sólo han utilizado los pretextos de la violencia, para hacer denuncias
falsas, lo que sólo incrementa el número de denuncias, ocultando los casos reales
de violencia, es decir, que siempre seáis valientes a denunciar un maltrato,
pero si es realmente así, no por venganza, o motivos similares.
Nunca permitáis que nadie intente poneros una mano encima sin permiso, ni a
nivel físico ni sexual, ni que nadie os intente hundir a nivel anímico, sólo
eso, hoy en especial, me apetecía describir un poco este problema, por lo que
viví a los diecisiete, y porque ahora sé de una persona que tiene este
problema, con lo que quería hablar del problema, darle el enfoque informativo,
y sobretodo de ánimo hacia todas aquellas personas que puedan estar en una
situación similar. Ánimo, nadie os va cuidar más que vosotros mismos, que
siempre se va a repetir. Y nunca cambian.
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